¿Qué es un andamio y qué tipos hay?
Qué es un andamio, cómo se llama cada pieza y cuáles son los cinco tipos que se usan en obra. Con las medidas concretas que fija el Decreto 911/96.
Un andamio es una estructura provisoria que se arma para trabajar en altura y se desarma cuando la obra termina. Sostiene a las personas, las herramientas y el material mientras dura la tarea. No forma parte del edificio, no queda, y justamente por eso tiene que estar bien armado: nadie lo va a revisar dentro de veinte años.
En Argentina el uso de andamios en obra lo reglamenta el Decreto 911/96, de higiene y seguridad para la industria de la construcción. Ahí están las medidas concretas: cuánto tiene que medir una plataforma, a qué altura va la baranda, cada cuánto hay que anclar. La mayoría de los accidentes con andamios pasan por saltarse cosas que están escritas ahí desde 1996.
Qué es un andamio y para qué se usa
Un andamio te da una superficie de trabajo estable a una altura donde la escalera ya no alcanza.
Esa es la diferencia con la escalera. En una escalera estás parado en un escalón de pocos centímetros y con una mano ocupada en sostenerte. En un andamio tenés una plataforma de 60 centímetros de ancho mínimo, las dos manos libres y lugar para apoyar el balde, la amoladora o los ladrillos. Por eso nadie revoca una fachada entera desde una escalera, aunque llegue.
Se usa para revoques y pintura de frentes, colocación de revestimientos, mantenimiento de fachadas, montaje de carteles, instalaciones eléctricas en altura, trabajos en cielorrasos y limpieza de vidriados. En interiores, para cualquier tarea que te obligue a moverte a lo largo de una pared alta.
Conviene aclarar algo que genera confusión: el andamio no es un elemento de izaje. No está pensado para subir materiales pesados ni para acopiar bolsas de cemento. Se le sube lo que se va a usar en el momento.
Las partes de un andamio tubular
El andamio tubular, también llamado de marcos, es el que se ve en casi todas las obras del país. Se arma con piezas repetidas que van encastrando, así que se puede hacer más alto o más largo según lo que necesites.
Los marcos son los laterales verticales, con forma de escalera. Suelen medir alrededor de dos metros de alto, aunque cambia según el fabricante. Dos marcos enfrentados forman un cuerpo.
Las crucetas son las diagonales que unen un marco con el otro. Parecen un detalle menor y son lo que evita que la estructura se deforme. Un andamio sin crucetas, o con crucetas puestas de a ratos, es un montón de caños apilados.
La plataforma es donde te parás. Puede ser de chapa plegada con ganchos o de tablones de madera. El decreto pide 60 centímetros de ancho total y 30 libres de obstáculos. Los tablones van amarrados a la estructura y sin clavos, y ninguno puede sobresalir más de 20 centímetros del apoyo. Ese último detalle es el que explica los accidentes de «pisé la punta y se levantó del otro lado».
Los husillos, o tornillos de nivelación, van abajo de todo. Sirven para nivelar cuando el piso está en pendiente o irregular, que en obra es casi siempre. Apoyan sobre base firme, nunca sobre tierra suelta ni escombro.
La baranda y el rodapié aparecen apenas la plataforma pasa los dos metros. Baranda superior a un metro, intermedia a 50 centímetros, y un zócalo pegado a la plataforma. El zócalo no está para vos: está para que una herramienta no termine en la cabeza del que pasa abajo.
Después vienen los accesorios: la escalera de acceso, los anclajes a la fachada y, en las torres móviles, las ruedas con freno.
Tipos de andamios que se usan en obra
Andamio tubular o de marcos
El más común. Se arma rápido, las piezas son intercambiables y se consigue en cualquier corralón o empresa de alquiler. Sirve para fachadas, medianeras y casi cualquier trabajo lineal a lo largo de una pared. Para una obra de vivienda, es lo primero que hay que considerar.
Andamio modular o multidireccional
En lugar de marcos rígidos tiene nudos o rosetas cada cierta distancia, donde se enganchan caños en varias direcciones. Con eso podés armar estructuras que no son rectangulares: rodear una columna, acompañar una escalera, adaptarte a un frente con retiros.
Cuesta más y se arma más lento. Se justifica cuando la geometría del edificio no te deja usar marcos.
Torre móvil
Un andamio de pocos cuerpos montado sobre ruedas con freno. Es lo que conviene en interiores: pintura de cielorrasos, luminarias, aire acondicionado, mantenimiento en galpones.
La ventaja es obvia y la trampa también. La gente la mueve con alguien arriba. No se hace: se baja, se mueve, se traba y recién ahí se sube.
Andamio colgante o suspendido
Una plataforma que cuelga desde la terraza con cables y equipos de izaje. Se usa en edificios altos, donde armar una torre desde el piso no tendría sentido. Tiene su propio capítulo en el decreto y una exigencia que no aparece en los otros tipos: el trabajador usa arnés amarrado a un punto fijo independiente de la plataforma y del sistema de suspensión. Si falla el cable, el arnés está atado a otra cosa.
Caballetes
Para trabajos bajos, de interior. La norma los limita a dos metros y prohíbe apoyar estructuras sobre ellos, que es exactamente lo que hace medio mundo cuando pone un tablón entre dos caballetes y arriba una escalera. Eso no se hace.
Cómo elegir el andamio y armarlo seguro
Cuál conviene según el trabajo
Para revocar o pintar la fachada de una casa, tubular. Es lo más barato, lo más rápido de armar y lo que cualquiera sabe montar.
Si el frente tiene balcones, retiros o formas que no te dejan armar en línea, modular.
Si el trabajo es adentro, en un ambiente amplio y te vas moviendo, torre móvil con ruedas.
Si el edificio pasa los cuatro o cinco pisos y solo hay que tocar la fachada, conviene evaluar un colgante antes de armar una torre de treinta metros.
Y si es un trabajo puntual a menos de dos metros, con caballetes alcanza. Sin apilar nada arriba.
Lo que no se negocia al armarlo
La base. Terreno firme y nivelado, husillos regulados y tablones de reparto si el piso es blando. Un centímetro de desnivel abajo se convierte en varios centímetros de desplome ocho metros más arriba.
El arriostrado. Las crucetas van todas, en diagonal, longitudinal y transversal. No es «una sí y una no».
El anclaje. La norma pide anclar uno de cada dos montantes en cada hilera de largueros, alternados, y siempre el primero y el último. Un andamio alto sin anclar termina funcionando como una vela.
Y un número para tener a mano: los andamios de más de seis metros, salvo los colgantes, tienen que estar dimensionados en base a cálculos. Si alguien te ofrece armar diez metros a ojo, buscá a otro.
El paso a paso completo, con las medidas de la norma y los errores más comunes, está en la guía de cómo armar un andamio.
Preguntas frecuentes sobre andamios
¿Cuántos tipos de andamios hay y cuáles son?
En obra chica y mediana en Córdoba se usan cinco: el tubular de marcos, el modular o multidireccional, la torre móvil, el colgante o suspendido y los caballetes. El Decreto 911/96 los agrupa distinto, por capítulos: disposiciones generales, colgantes, de madera, metálicos tubulares, silletas y caballetes. No es una lista cerrada de modelos, sino de condiciones que cada tipo tiene que cumplir.
¿Qué andamios están prohibidos?
La norma no publica una lista negra de modelos: prohíbe prácticas concretas. Apoyar una estructura sobre caballetes está prohibido de manera expresa (art. 242), o sea que la escalera arriba del tablón entre dos caballetes queda afuera. La madera de los andamios no se puede pintar (art. 233), porque la pintura tapa fisuras y podredumbre. Y los tablones no se pueden fijar con clavos (art. 225). En la práctica, un andamio de más de seis metros armado sin cálculo tampoco es legal (art. 221).
¿Cuánto mide un cuerpo de andamio?
Los marcos que se consiguen en el mercado argentino rondan el metro y medio de altura por uno o dos metros de ancho, según el modelo, y se apilan uno sobre otro. Ese dato lo da el fabricante, no la norma. Lo que sí fija el decreto es la separación entre montantes: máximo tres metros, y si te pasás hace falta cálculo técnico que lo avale (art. 228).
¿Cuánto peso soporta un andamio tubular?
Depende del modelo, y el número lo tiene que dar el fabricante. El decreto no publica una tabla de cargas: lo que exige es que se respeten las especificaciones del fabricante al montar las plataformas (art. 236) y que el responsable de la tarea verifique antes de usarlo que el andamio esté en condiciones para el uso y la carga máxima que va a soportar (art. 231). Si alguien te alquila andamios y no sabe decirte la carga admisible, es mala señal.
¿De qué material son los andamios?
Los tubulares se arman con caño negro con costura, de acero normalizado IRAM F-20 o equivalente, u otro material de característica igual o superior (art. 234). Si el proveedor usa un material alternativo, lo tiene que aprobar el responsable de la tarea. Los de madera necesitan madera con calidad y sección suficientes para la función, sin pintar y con los extremos de los tablones zunchados (art. 233).
¿Cuáles son los andamios certificados?
En Argentina no hay un registro oficial de andamios homologados, así que «certificado» no es un sello que puedas pedir. Lo que sí podés pedir es lo que la norma exige: que el material responda a lo del artículo 234, que el proveedor tenga las especificaciones del fabricante, y que arriba de seis metros exista un cálculo hecho por un profesional. Eso es lo que te van a pedir a vos si aparece un inspector.
¿Para qué sirve el rodapié de un andamio?
Para que lo que se cae de la plataforma no llegue al piso. Una llave, un pedazo de revoque o un tornillo que caen de ocho metros lastiman en serio. El decreto lo llama zócalo y lo exige en contacto con la plataforma, en todo el perímetro que dé al vacío, junto con la baranda superior a un metro y la intermedia a cincuenta centímetros, siempre que la plataforma pase los dos metros de altura (art. 223). Un detalle que casi nadie mira: las barandas y zócalos de madera van fijados del lado interior de los montantes.
¿Cuántos andamios necesito?
La cuenta rápida es dividir el largo de la fachada por el ancho del cuerpo, y la altura de trabajo por la altura del cuerpo. Si tenés que cubrir doce metros de largo y llegar a seis de alto, con cuerpos de dos metros de ancho por un metro y medio de alto te dan seis cuerpos de ancho por cuatro de altura. Después conviene sumar un poco de margen para el acceso y para no trabajar en el borde. Si no querés hacer la cuenta, pasanos el largo y la altura y la hacemos nosotros.
¿Cuál es el andamio multidireccional?
Es el modular. En lugar de marcos rígidos que solo encastran en línea, tiene rosetas o nudos soldados a los montantes donde se enganchan largueros y diagonales en varias direcciones a la vez. Eso te deja armar en planta irregular, rodear una columna o seguir una fachada que no es recta, cosa que con el tubular clásico no podés hacer sin inventar. Se arma más rápido en altura y es más caro por cuerpo.